La danza folclórica coreana ha resistido guerras e intentos deliberados de borrarla de la historia. Hoy, entusiastas de todo el mundo la mantienen viva mediante espectáculos en vivo y grabaciones digitales.
Una forma de arte en peligro de extinción
Corea ha enfrentado siglos de conflictos internos y externos con potencias como China y Japón. Durante estas invasiones, las artes tradicionales fueron suprimidas, y muchas danzas se perdieron. Sin embargo, artistas como Choi Seung-Hee, fundadora de una escuela de danza en Corea del Norte y reconocida como "tesoro nacional", preservaron estas tradiciones en secreto, transmitiendo conocimientos o adaptando formas antiguas.
"Propiedades Culturales Intangibles Importantes"
Desde 1964, varios bailes coreanos han sido declarados "Propiedades Culturales Intangibles Importantes". Esta designación proporciona fondos para su enseñanza en universidades y escuelas, así como para su difusión global. Compañías como la Nacional de Danza de Corea ofrecen giras internacionales con danzas tradicionales y modernas. Además, academias locales, como la Korean Dance Academy en Los Ángeles, permiten a personas de cualquier origen aprender y apreciar estas danzas.
Tipos de danza folclórica coreana
Generalmente, se dividen en dos categorías: danzas "chamánicas", originadas en rituales aldeanos y festivales religiosos, y danzas "de corte", refinadas durante la Dinastía Joseon (siglos XIV-XIX). Ambas se consideran folclóricas y se representan mundialmente. Ejemplos destacados incluyen:
- Geommu: La Danza de la Espada, un Intangible Importante. Inspirada en un legendario guerrero, fue adaptada por la corte Joseon y es una de las más populares.
- Ganggang Sullae: Baile circular de doncellas con raíces chamánicas para buenas cosechas, típico de Chuseok. Realizado por mujeres al anochecer, con canto como acompañamiento.
- Seungmu: Inspirada en monjes budistas, prohibida en la era Joseon pero ahora preservada como Propiedad Cultural.
- Seungjeonmu: Danza de victoria con espadas y tambores, de origen milenario (pinturas del siglo I a.C.). Es la Propiedad Intangible nº 21.
Vestuario e instrumentos
El hanbok, chaqueta larga con mangas amplias y cinturón ancho, predomina en colores variados según la danza o región (blanco puro en Seungmu). Mangas sueltas y bufandas se integran en la coreografía.
Instrumentos como el tambor buk, el kal (címbalos), espadas en Geommu, sombreros y abanicos acompañan los movimientos en formaciones precisas.
De lo antiguo a lo moderno
Coreógrafos como Peggy Choy fusionan tradición y contemporaneidad, asegurando la evolución cultural. Gracias a internet y la globalización, la danza folclórica coreana está garantizada para futuras generaciones.