La danza balinesa trasciende el mero espectáculo para el público. Aunque millones de personas disfrutan admirándola en todas las edades y géneros, su esencia radica en la religión hindú balinesa. Se trata de una ofrenda a los dioses, una oración viva que simboliza la eterna creación y disolución del universo. Cada movimiento y vestimenta está cargado de profundo significado simbólico.
Aprendiendo la danza balinesa
Una característica fascinante de la danza balinesa es su integración total en la cultura isleña. Desde los cuatro años, los niños aprenden los movimientos básicos, y no es infrecuente ver a mujeres de ochenta años danzando con gracia al ritmo del gamelán. Muchos elementos dramáticos provienen de Java, según registros históricos, y perduran más vivos en Bali que en Java, hoy mayoritariamente islámica.
Los movimientos no siguen un canon rígido: varían según el maestro, la región de Bali y permiten improvisación. El Instituto de las Artes de Indonesia en Bali ha documentado estas danzas sin coartar la creatividad, fomentando incluso "danzas de nueva creación" que mantienen viva esta tradición.
En general, la danza balinesa adopta un centro de gravedad bajo, con piernas semiflexionadas y torso y brazos en movimientos aislados que destacan gracia y precisión. Destacan los "mudras", gestos precisos de manos y dedos con significados narrativos específicos.
El drama en la danza balinesa
La danza balinesa narra mitos y leyendas populares, como los épicos del Mahabharata y Ramayana, que ofrecen héroes y modelos morales con virtudes y defectos humanos.
En templos, se usa para saludos, ofrendas y súplicas divinas. Los bailarines son esenciales en los ritos religiosos, no mero entretenimiento. Por ejemplo, en ceremonias de bienvenida, giran tres veces alrededor del santuario portando objetos sagrados al son del gamelán. Incluso los no bailarines participan cantando oraciones, haciendo la experiencia inclusiva.
Otro ejemplo es el pendet, baile femenino de saludo a dioses o invitados, ideal para iniciar a niñas en movimientos básicos de danzas complejas.
Transmitiendo la cultura balinesa a las nuevas generaciones
No todas las danzas son solemnes; algunas entrenan o entretienen. Ejemplos destacados:
- Legong: Baile clásico para niñas de 5 a la pubertad, que dramatiza la elegancia noble y perfecciona la motricidad fina.
- Baris: Danza marcial para niños, que celebra la masculinidad con pisotones enérgicos y expresiones intensas, apta para eventos seculares y religiosos.
- Janger: Creación de 1925 para grupos juveniles mixtos, con cantos sobre identidad, alegría, bromas y despedidas festivas.
La danza balinesa va más allá de las actuaciones turísticas: preserva un rico legado mientras fomenta la innovación juvenil. Una arte vivo digno de celebración.