La danza de la corte coreana representa uno de los artes escénicas más antiguas de la humanidad. Aunque muchos bailes se han perdido con el paso del tiempo, los grupos culturales contemporáneos preservan su exquisita belleza.
Historia de la danza de la corte coreana
En coreano, este arte se denomina cheongjae, que significa "demostración de talento". Fue muy popular en las cortes reales desde los siglos X al XIV, aunque gran parte de su coreografía se ha desvanecido. De ellos, solo el Ch'unaengjon, conocido como "Danza del Ruiseñor", conserva pasos grabados con precisión.
Mu Go: un ejemplo emblemático de danza cortesana
Uno de los bailes que ha perdurado hasta la actualidad es el Mu Go. En él participan dos grupos de bailarines ataviados con trajes verdes o púrpuras. Rodean un gran tambor central en la pista de baile y, en momentos clave, extienden "hansam" ocultos en sus mangas para tocarlo. La coreografía alterna giros cercanos al tambor con movimientos hacia los bordes de la escena. Sus gestos son lentos y majestuosos, en armonía con los principios confucianos de dignidad.
Otros temas tradicionales incluyen:
- Chinju Kommu (Danza de la espada)
- Suyonjang (Baile de banquete)
- Pogurak (Danza de lanzamiento de pelota)
- Ch'unaengjon, Kainjommoktan (Hermosas personas recogiendo peonías)
Vestuario y accesorios
Las representaciones incorporaban accesorios como abanicos con motivos de dragones, fénix o pavos reales, así como flores de loto o plátanos.
Algunos accesorios definen el tipo de baile:
- Hondondo (Danza de la ofrenda de melocotón) usa una bandeja de plata
- Posangmu (Danza de la mesa del tesoro) incluye un frasco de flores de loto
- Sonyurak (Danza del bote) presenta un barco en escena
- Pogurak (Danza de lanzamiento de pelotas) incorpora pelotas y postes
Sin embargo, no todos requerían accesorios. La Danza del Fantasma, por ejemplo, evoca la dulce tristeza de dos amantes separados por la muerte que se reencuentran brevemente.
Ritual religioso y narrativas
Otras danzas tenían función religiosa. El Choyongmu es interpretado por un solista con máscara roja para exorcizar espíritus malignos, realizado a fin de año con traje negro y tocado cortesano. Es la única danza cortesana histórica con máscara, aunque es común en danzas folclóricas.
Otras narran historias, como el Ch'unaengjon, creado por un príncipe heredero. Hoy conocido como "Danza del Ruiseñor", relata cómo un emperador, cautivado por el canto de un pájaro, ordena a su músico transcribirlo. Integra poesía, evocando el recuerdo de la amada del príncipe.
Estas danzas se presentaban ante la realeza, enviados extranjeros o en festivales oficiales. Desafortunadamente, durante la ocupación japonesa en el siglo XX, muchas se perdieron por la muerte o represión de sus portadores. Hoy, historiadores, grupos culturales y universidades globales trabajan en su restauración.
Preservación, aprendizaje y evolución
Recursos como páginas especializadas ofrecen introducciones, pero la investigación seria se centra en círculos académicos desde Hawái hasta Wisconsin. Artistas como Peggy Myo-Young Choy fusionan esta tradición con danzas folclóricas y contemporáneas, asegurando su legado en la comunidad dancística mundial.