La danza Kabuki es la forma de actuación japonesa más emblemática y reconocida mundialmente. Durante siglos, ha fusionado el profundo respeto por la tradición con innovaciones contemporáneas, manteniéndose vibrante y popular.
La habilidad de bailar y cantar
Los tres ideogramas que componen "kabuki" representan "canción", "baile" y "habilidad". Sin embargo, no deben interpretarse de forma literal: el término también alude a lo "extraño" o "vanguardista", una descripción precisa de su historia evolutiva.
Intérpretes de los lechos de los ríos
Los primeros artistas kabuki eran marginados. En el siglo XVII, el shogunato Tokugawa prohibió las actuaciones populares por su presunta influencia inmoral. Aun así, los lechos secos de los ríos, fuera de su jurisdicción, se convirtieron en escenarios improvisados para espectáculos elaborados. Okuni, una cortesana, fue pionera en esta fusión de danza y actuación, inspirando la formación de nuevas compañías.
Las obras kabuki se extendieron a los distritos de ukiyo (placeres efímeros), con actrices interpretando piezas eróticas que atrajeron críticas gubernamentales. Para erradicar la prostitución, se vetó a las mujeres y luego a los jóvenes varones. Hacia 1673, solo hombres adultos (yarō-kabuki) actuaban, tradición que perduró hasta después de la Segunda Guerra Mundial.
Formas de danza Kabuki
Todo en el kabuki es estilizado y simbólico. El vestuario y maquillaje son esenciales, pero el movimiento corporal define esta forma dramática única.
Cada tipo de personaje tiene movimientos específicos. Los personajes cómicos (dōke), como monjes, caminan con paso alegre y rebotón. Los héroes encarnan el aragoto, arrogancia masculina con pasos amplios y firmes. Los onnagata (femeninos) avanzan con pasos minúsculos y fluidos, del talón a la punta. En las representaciones, los actores recorren el escenario y el hanamichi, pasarela hacia el público, donde brillan solos de baile introductorios. Años de práctica perfeccionan estos andares, base de complejas coreografías.
El Mie
Otro elemento clave es el mie (pronunciado "mi-é"), equivalente a un primer plano cinematográfico. La acción se detiene, congelando poses que destacan momentos clave. Adaptado a cada personaje, enfatiza expresiones faciales realzadas por el maquillaje kumadori, todo coreografiado con precisión.
Aprender Kabuki hoy
Tras la Segunda Guerra Mundial, el kabuki se adaptó a audiencias modernas sin perder esencia. Expertos como David Furumoto, presidente del Departamento de Teatro y Drama de la Universidad de Wisconsin, lo preservan y expanden. Ha adaptado obras occidentales como Ricardo III y La lucha contra las olas de Yeats al estilo kabuki, y escenifica clásicos como Narukami, el dios del trueno en escenarios globales. En entrevista, Furumoto afirmó: "Este proyecto honra a mis maestros y transmite las tradiciones japonesas y mi pasión por el kabuki".
Furumoto no está solo: las raíces milenarias del kabuki aseguran su vitalidad perdurable.