Descubrir la historia de la danza japonesa con sombrilla puede ser confuso debido a malentendidos y imitaciones populares. Sin embargo, sus raíces auténticas en la tradición de Okinawa se pueden esclarecer con precisión.
No es una danza de geishas
A diferencia de lo que se indica en algunas fuentes como Wikipedia, la danza de la sombrilla japonesa no era un espectáculo erótico de las geishas ni un simple baile con un accesorio tradicional. Para comprender su verdadero origen, es ideal observar videos de maestros expertos, como la actuación de Chibana Sensei en Virginia en 2008, con un kimono modesto. Sus movimientos son elegantes, precisos y llenos de gracia, manipulando la sombrilla o colocándola con exactitud en el suelo.
Esta es la esencia de la Higasa Odori, una tradición de danza de Okinawa presentada en festivales primaverales por uno o varios bailarines, con raíces en las artes teatrales japonesas clásicas.
Historia de la Danza de Sombrilla Japonesa
Según investigadores de la Celebración de Año Nuevo del Parque del Castillo de Shurijo en 2010, la Higasa Odori forma parte de la danza clásica de la corte Ryukyuan, desarrollada en los siglos XVIII y XIX. Su propósito principal era honrar y entretener a embajadores chinos. Existían cinco tipos de bailes:
- Wakashu-odori: "baile de jóvenes"
- Rojin-odori: "baile de los viejos"
- Uchikumi-odori: danza dramática
- Nisei-odori: baile de hombres
- Onna-odori: baile de mujeres
Esta práctica perduró hasta la creación de la prefectura de Okinawa, cuando se integró al teatro Kabuki, considerado "fuera de la ley". Las representaciones kabuki, vistas como inmorales, se realizaban fuera de las ciudades, incluso en lechos de ríos, pero ganaron gran popularidad, transmitiendo las danzas Ryukyuan de maestro a discípulo.
La creación de la Higasa Odori
En los siglos XIX y XX, Tamagusuku Seiju, uno de los últimos grandes maestros de la danza Ryukyuan, creó una onna-odori en 1934 para una mujer con atuendo okinawense completo, evocando el verano y la alegría despreocupada de una doncella en los campos. Esta danza se popularizó rápidamente en películas, obras y festivales más allá del Kabuki clásico.
Consta de dos partes: la primera, con la canción Hanagasa-bushi, una melodía vibrante donde la bailarina se mueve por el escenario; la segunda, Asatoya-bushi, destaca la gracia y destreza con la sombrilla (higasa).
Tradición y modernidad unidas
Aunque tiene casi un siglo, la Higasa Odori se considera moderna por permitir expresión personal dentro de movimientos precisos, manteniendo la conexión con sus raíces tradicionales. En 2009, fue el primer baile interpretado por senseis de la escuela de Tamagusuku en homenaje a su fundador. Esta fusión de exuberancia alegre con elegancia clásica la ha convertido en una de las danzas más queridas en Japón y el mundo.