El vals es hoy un baile social sofisticado, pero su historia está llena de escándalos. Sus simples pasos uno-dos-tres no siempre fueron tan inocentes como parecen.
De Baile Campesino a Elegancia Nobles
El vals surgió en la Alemania rural a mediados del siglo XVIII, cuando los campesinos bailaban el Ländler en Bohemia, Austria y Baviera. Mientras la alta sociedad disfrutaba del refinado minué en sus salones, los nobles se colaban en fiestas campesinas atraídos por su diversión desenfadada.
Este baile se realizaba al ritmo de 3/4, con parejas girando por la pista. Pronto se llamó walzer (del latín volvere, 'rotar'). Lo que lo hizo notorio no fue solo el giro, sino la posición 'cerrada': cara a cara. En la época, esto escandalizó a la sociedad. La novelista Sophie von La Roche lo tildó de 'danza giratoria desvergonzada e indecente de los alemanes' que 'rompe todos los límites de la buena crianza' en su novela Geschichte des Fräuleins von Sternheim (1771).
A pesar de las críticas, el vals se popularizó rápidamente. Llegó a los salones parisinos con soldados de las guerras napoleónicas y, a mediados del siglo XIX, conquistó Inglaterra. El Oxford English Dictionary de 1825 lo describió como 'desenfrenado e indecente'.
Acelerando el Ritmo
Una de sus primeras apariciones en el teatro fue en la ópera Una Cosa Rara de Soler (1786), al tempo andante con moto ('a paso de andar'). Muchos valses aún se bailan así. Sin embargo, hacia 1830, los compositores austriacos Lanner y Strauss crearon el vals vienés: música rápida a 55-60 compases por minuto (165-180 BPM). Los pasos se volvieron frenéticos y vertiginosos, atrayendo a jóvenes que mostraban su atletismo. Hoy, es un pilar del baile de salón social y competitivo.
El Vals Llega a América
Hacia finales del siglo XIX, el vals ya era parte de la escena estadounidense. Los americanos lo adaptaron con el 'vals Boston': pasos largos, deslizantes y menos giros. Desarrollaron posiciones 'abiertas' y piernas que se cruzan en cada paso, diferenciándolo del estilo internacional. Estas variaciones perduran.
La Variación de la Vacilación
Otra adaptación fue el 'vals de vacilación': un paso por cada tres tiempos al andante, opuesto al frenético vienés. Aunque no sobrevivió social ni competitivamente, sus movimientos lentos influyen en coreografías modernas.
El Vals en el Mundo
El rítmico uno-dos-tres del vals se ha globalizado como base del baile de salón: fácil de aprender, pero con infinitas variaciones. Bailes como la polka derivan de él y es uno de los primeros en academias como Fred Astaire Dance Studios. Desde el romántico vals de Cenicienta hasta las competiciones de Dancing with the Stars, el vals es esencial en la historia del baile.