El término 'showrunner' surgió conforme los guionistas asumieron mayor autoridad y autonomía en la creación de contenidos televisivos. El timbre suena y Tony Soprano, el jefe de la mafia protagonista de la exitosa serie de HBO 'Los Soprano', entra en el restaurante Holsten. Tony se sienta en una cabina, mete una moneda en la máquina de discos y selecciona 'Don't Stop Believin'' de Journey. Pronto llegarán su esposa Carmela y su hijo A.J. La cámara enfoca a su hija Meadow, que llega tarde y lucha por aparcar. Montajes de creciente tensión, el volumen de la banda sonora aumenta. Meadow aparca y cruza la calle corriendo. Suena el timbre. Tony alza la vista...
La pantalla se oscurece. Diez segundos de silencio absoluto. Luego, los créditos. Así concluyó de forma abierta y provocadora esta compleja serie, una decisión del productor ejecutivo y showrunner David Chase.
Este control creativo, como el que ejerció Chase en 'Los Soprano', es una de las mayores ventajas del rol, pero no su única responsabilidad. En 2014, un documental y un libro exploraron la labor de showrunners. Ali LeRoi ('Everybody Hates Chris', 'Are We There Yet?') lo describe como 'dirigir el tráfico' más que solo crear. Jane Espenson ('Caprica', 'Husbands') enfatiza la necesidad de ser duro y dispuesto a confrontar. Andrew Marlowe ('Castle') resume: 'Eres responsable de todos los aspectos creativos y financieros del programa' [fuente: Matheson].
Cindy Hong, en Slate, explica que el término evolucionó para distinguir al líder creativo de otros productores, tras otorgar créditos de producción ejecutiva a guionistas [fuente: Hong].
Sin embargo, la autoridad creativa no es absoluta, como aprendió Joss Whedon con 'Buffy the Vampire Slayer', cancelada por disputas financieras entre la cadena WB y 20th Century Fox Television [fuente: Zalben].
Al igual que Tony Soprano, el showrunner manda mucho, pero los controladores del presupuesto deciden el destino final. Descubre más sobre televisión en nuestros artículos relacionados.