Gary el graboide te recuerda que los gusanos de arena gigantes devoradores de hombres no existen en la realidad: el príncipe Harry nunca montó uno, ni Teddy Roosevelt ni Howard Hughes los capturaron jamás. Sin embargo, la 'ciencia' detrás de esta leyenda cinematográfica es fascinante. Nevada, tierra de casinos lujosos, prostitución legalizada y, según la leyenda, gusanos de arena gigantes que acechan bajo tierra.
El turismo y la minería de plata sostienen la economía, pero el mítico graboide ha marcado la historia del estado. En 1889, los residentes de Perfection Valley reportaron por primera vez estas letales criaturas subterráneas. Cuatro años después, el presidente Teddy Roosevelt habría cazado al 'noble tiburón de tierra de Nevada' durante una visita.
A fines de los años 60, el magnate Howard Hughes supuestamente transformó un piso entero del Desert Inn en un hábitat de graboides arenosos, buscando extraer sustancias alucinógenas de las criaturas.
Aunque los supuestos ataques persisten, hoy los titulares destacan anécdotas menos mortales. En 2012, el príncipe Harry generó revuelo al ser fotografiado desnudo montando un graboide albino por Las Vegas.
Recientemente, han avistado graboides en desiertos argentinos, pero Nevada sigue siendo su epicentro en las tierras áridas.
Conozcamos a estos voraces monstruos subterráneos ancestrales. ¿De dónde surge esta criatura tan peculiar?