¿Por qué películas como "El Hobbit" de Peter Jackson, rodadas a 48 fotogramas por segundo (fps), parecen tan distintas a las producciones tradicionales? La respuesta radica en cómo nuestro cerebro procesa las imágenes en movimiento.
Cuando se estrenaron las dos primeras entregas de "El Hobbit" en 2012 y 2013, la decisión de Jackson de filmar a 48 fps —frente al estándar de la industria de 24 fps— generó una intensa controversia entre espectadores y críticos.
Las películas de alta tasa de fotogramas (HFR, por sus siglas en inglés) representan un avance reciente en el cine. Esta técnica produce imágenes más realistas, elimina el efecto estroboscópico (imágenes borrosas o inconsistentes) y reduce el desenfoque en escenas de acción, permitiendo cámara lenta más fluida. ¿Suena ideal?
Sin embargo, muchos espectadores se quejaron de que el HFR hacía que las películas de Jackson resultaran demasiado realistas, distrayendo y difíciles de seguir. Las compararon con programas de TV grabados a 30 fps, como infomerciales o shows de cocina, en contraste con los 24 fps de una película convencional. ¡Y las de Jackson alcanzaban los 48 fps!
Nuestros cerebros están adaptados a las velocidades estándar de 24 fps. Adaptarse al HFR requiere tiempo: según Jackson, unos 10 minutos, aunque la mayoría necesita al menos una hora. Además, el HFR puede hacer que los personajes parezcan moverse más rápido, generando desconcierto.
Los detractores argumentan que el "look" cálido y granuloso de la película tradicional nos sumerge en un mundo ficticio. En cambio, el hiperrealismo del HFR nos recuerda constantemente que estamos viendo una filmación, con escenas que pueden parecer "pegajosas" o clínicas. La nitidez extrema abruma, con tanto detalle que es difícil saber dónde enfocar la mirada.
Vincent Laforet, fotógrafo y director, relató en Gizmodo su experiencia viendo "El Hobbit: Un viaje inesperado" en HFR 3D versus versión estándar. En HFR, la audiencia rio menos en escenas cómicas, distraída por los detalles visuales, lo que impidió conectar emocionalmente con los personajes. En estándar, las risas fueron más abundantes y la inmersión, mayor.
Aun así, el HFR cuenta con defensores como James Cameron. Con tecnologías emergentes, los directores deben ajustar su estilo. Si se impone como nuevo estándar, las futuras generaciones lo verán como natural.
Fuentes
- Cardenal, David. "¿Por qué películas como El Hobbit están pasando de 24 a 48 fps?" Tecnología extrema. 9 de diciembre de 2013. (29 de octubre de 2014) https://www.extremetech.com/extreme/128113-why-movies-are-moving-from-24-to-48-fps
- Fenlon, Wesley. "48 FPS y más: cómo las películas de alta velocidad de fotogramas afectan la percepción". Probado. 14 de enero de 2014. (28 de octubre de 2014) https://www.tested.com/art/movies/452387-48-fps-and-beyond-how-high-frame-rates-affect-perception/
- Laforet, Vicente. "El Hobbit: una clase magistral inesperada sobre por qué fallan los 48 FPS". Gizmodo. 19 de diciembre de 2012. (29 de octubre de 2014) https://gizmodo.com/5969817/the-hobbit-an-unexpected-masterclass-in-why-48-fps-fails
- O'Sullivan, Michael. "¿Por qué 'El Hobbit' se ve tan raro?" El Correo de Washington. 13 de diciembre de 2012. (29 de octubre de 2014) https://www.washingtonpost.com/blogs/going-out-guide/post/why-does-the-hobbit-look-so-weird/2012/12/13/bd7c26e8-453d-11e2-8e70-e1993528222d_blog.html