"Star Wars" impulsó el renacimiento del negocio de Lego en 1999 con el lanzamiento de sus sets de ladrillos temáticos. Para entender cómo "Star Wars" transformó la industria de los juguetes, viajemos a una galaxia muy, muy lejana. En la década de 1970, la ciencia ficción estaba pasada de moda y los juguetes basados en películas o TV eran casi inexistentes.
Todo cambió cuando George Lucas, tras el éxito de "American Graffiti", presentó "Star Wars", un western espacial. Un concepto arriesgado que luchó por financiarse. Finalmente, Lucas y 20th Century Fox acordaron un trato único: Lucas renunció a un salario de director de 500.000 dólares por los derechos de merchandising. Esta decisión lo enriqueció inmensamente y revolucionó el sector juguetero al priorizar licencias de "Star Wars".
Kenner, filial de General Mills, obtuvo la primera licencia. El estreno de mayo de 1977 generó una demanda abrumadora; se agotaron las existencias al instante. Para Navidad, aún no producían lo suficiente, por lo que lanzaron "Certificados de reserva anticipada": cajas vacías con promesas de figuras para la primavera. Para finales de 1978, Kenner vendió más de 40 millones de figuras de acción por más de 100 millones de dólares en ingresos brutos [fuente: Block].
Kenner no solo hizo los juguetes divertidos, sino coleccionables con sus figuras de 3¾ pulgadas. Hoy, los originales son piezas codiciadas. En 2001, el merchandising de "Star Wars" generó 3.000 millones de dólares. Desde 1977, las ventas superan los 20.000 millones [fuente: Block]. Lego resurgió en 1999 con sus primeros sets de "Star Wars", pioneros en licencias cinematográficas para la marca.
Disney entró en escena en 2012 comprando la franquicia por 4.000 millones de dólares. Ahora venden 10 millones de sables de luz al año, cifra que crecerá con "Star Wars: Episodio VII" en diciembre de 2015 [fuente: Graser].
El éxito sin precedentes de los juguetes de "Star Wars" convirtió el merchandising en pilar de las campañas de películas infantiles y adultas. Todo remite a la visión de Lucas, que transformó el cine y los juguetes para siempre.