El aura de una persona revela mucho sobre su estado emocional, espiritual, mental y físico. Aunque algunas personas la perciben de forma natural, otras pueden aprender con técnicas sencillas. Descubre cómo abrir tus ojos al mundo de la energía sutil.
Desenfoca tus ojos para ver auras
La técnica más accesible para ver auras consiste en desenfocar la mirada mientras observas a otra persona. Necesitarás un voluntario para practicar.
- Pide a alguien que se siente con la espalda contra una pared clara (blanca o beige). Usa un paño o sábana si es necesario.
- Asegura iluminación suave, sin sombras ni focos directos.
- Sitúate frente a la persona, a 1,2-1,5 metros de distancia.
- Toma tres respiraciones profundas y relaja los hombros.
- Fija la mirada en la cabeza de la persona.
- Elige un punto focal, como el tercer ojo (centro de la frente), y deja que tus ojos se desenfoquen gradualmente.
- Verás un resplandor alrededor de la cabeza y hombros, similar a un brillo fluorescente o blanco amarillento.
- ¡Felicidades! Has percibido la primera capa del aura humana.
Siente el flujo de energía
Entrena tu sensibilidad energética para facilitar la visión de auras. Esta práctica prepara tu percepción.
- Entra en un estado meditativo.
- Detecta la energía que emana de tus chakras.
- Siente su rotación en estos centros de poder.
- Si no la percibes, visualiza ruedas girando: una a la derecha y otra a la izquierda.
- Asocia cada chakra con su color correspondiente.
- Observa mentalmente cómo la energía coloreada fluye de un chakra al siguiente hasta el coronario.
- Visualiza el chakra coronario atrayendo energía externa y enviándola de vuelta.
- Desde el chakra raíz, imagina que libera energía a la Tierra y extrae nueva energía ascendente.
- Siente el ciclo continuo de energía subiendo y bajando por tu cuerpo.
- Una vez dominado, aplica esto a otros: siente su energía y visualiza los colores de su aura.
Usa la visión periférica para ver auras
Algunos expertos emplean la visión periférica, similar al desenfoque, sin mirar directamente al sujeto.
- Fija la mirada en un punto frontal.
- Incorpora a la persona en tu visión periférica; fondo blanco o beige.
- Sentarse es más cómodo una vez posicionados.
- Esta técnica revela el halo áurico rápidamente con práctica.
- Avanza hacia auras más amplias y coloreadas.
Técnica de contorno de halo
Perfecciona el contorno haloide del aura. Encuentra la técnica ideal con práctica constante.
- Colabora con alguien interesado en auras.
- Situaos frente a una pared clara, a 1,2-1,5 metros.
- Toma tres respiraciones profundas.
- Concéntrate en el tercer ojo del otro.
- Describe el ancho y colores del aura observada.
- Nota mezclas, rayas o patrones (púrpura, verde, amarillo).
- Practica con paciencia; el campo áurico se expandirá.
Consejos prácticos y expectativas
Es normal no ver auras al inicio. Evita frustrarte: requiere tiempo y relajación. Descansa, respira profundo y mantén la calma. La tensión bloquea la percepción. Con práctica regular, mejorarás notablemente.
Aprende a ver auras con éxito
Prueba varios métodos hasta hallar el tuyo. La perseverancia es clave. Una vez visible, interpreta los colores de las auras.