¿Cómo funciona este icónico juguete? Nathan Sawaya ha creado réplicas impresionantes a tamaño natural, como Han Solo congelado en carbonita, un lápiz de 2,4 metros de altura, una Estatua de la Libertad con sable de luz, un puente Golden Gate y un Tiranosaurio Rex. Todo ello construido exclusivamente con ladrillos LEGO®.
¿Qué hace falta para transformar 10.000 ladrillos en una figura como Han Solo? ¿De dónde proceden estos ladrillos y qué los mantiene unidos con tanta firmeza? ¿Cómo ha evolucionado un sistema de construcción libre hacia ladrillos programables, réplicas de la Estrella de la Muerte, el Batimóvil e instrucciones detalladas impresas?
En este artículo experto, descubrirás los fundamentos de los ladrillos LEGO y cómo constructores maestros crean obras monumentales con piezas diminutas.
La mayoría de las piezas LEGO comparten dos elementos clave: pernos (studs) en la parte superior y tubos cilíndricos en el interior. Los pernos de un ladrillo son ligeramente más grandes que el espacio entre los tubos y las paredes internas. Al encajarlos, los pernos empujan las paredes hacia afuera y los tubos hacia adentro. El material ABS, altamente resistente, busca recuperar su forma original, generando una presión que asegura la unión. La fricción adicional evita el deslizamiento. Este sistema de acoplamiento de espárrago y tubo emplea un ajuste de interferencia: una conexión segura basada en fricción sin necesidad de fijaciones extras.
Todos los elementos básicos de LEGO siguen este principio. Disponibles en diversas formas y tamaños —ruedas, ventanas, puertas y mosaicos sin pernos—, todos derivan del ladrillo clásico. Consulta nuestra guía de campo para conocer los elementos básicos de LEGO.
En la siguiente sección, exploraremos cómo se fabrican los bloques LEGO.