Mary Wigman, la icónica bailarina y coreógrafa alemana, es reconocida como una de las fundadoras de la danza moderna por su revolucionaria expresión emocional y corporal.
Los primeros años de Mary Wigman
Nacida el 13 de noviembre de 1886 en Hannover como Marie Wiegmann, Mary Wigman cursó estudios secundarios en Inglaterra, Suiza y Alemania. Durante una estancia en Ámsterdam, asistió a un recital de alumnos de Émile Jaques-Dalcroze, lo que despertó su pasión por la danza como medio de expresión vital.
En contra de la voluntad familiar, se inscribió en 1911 en la escuela de Dalcroze, donde aprendió euritmia o gimnasia rítmica. Sin embargo, se sintió limitada por la música y abandonó para estudiar en la escuela de Rudolf Laban en Suiza, donde permaneció hasta 1919 como asistente coreográfica.
Evolución de una genio
Tras su formación con Laban, Mary Wigman se retiró a las montañas suizas para desarrollar su arte en solitario. Creó la "Nueva Danza Alemana", rompiendo con el ballet clásico rígido mediante movimientos derivados pero innovadores.
En 1919 debutó en solitario en Múnich (aunque fuentes varían con Berlín), enfrentando críticas iniciales pero conquistando al público con su estilo único. Para la década de 1920, lideraba la danza moderna en Alemania.
Fundó su propia compañía y debutó en EE.UU. en 1931. Sus obras, intensas y profundas con toques de esperanza, a menudo prescindían de música o usaban percusión primitiva como tambores.
Su escuela se expandió por Alemania y EE.UU., integrándose incluso en sistemas educativos públicos. Perseguida por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial, trasladó su trabajo a Leipzig, donde dio su última actuación solista en 1942.
Al final de su vida, se estableció en Berlín Occidental, abriendo otra escuela y coreografiando hasta la década de 1950. Falleció el 18 de septiembre de 1973.
Los bailes de Wigman destacaban por su base emocional humana, contando historias a través de movimientos. Incorporaba influencias internacionales de India, China y África. Sus contribuciones, pese a críticas, son monumentales en la danza moderna.
Hoy, su coreografía perdura en videos de YouTube, donde cintas antiguas se entremezclan con homenajes de bailarines contemporáneos, confirmando su influencia perdurable.