La creatividad es esencial para todos los bailarines, pero resulta clave para los profesores de danza. Un buen plan de lecciones creativas representa la base del éxito al enseñar a niños y adultos.
Planes creativos de lecciones de danza para niños
En clases para niños, ya sea de tap, ballet o movimiento creativo, la creatividad es fundamental. El profesor solo debe inspirarla: los niños aportarán ideas frescas con un mínimo estímulo.
Los niños adoran imaginar, tanto en la clase como en el recreo. Crear temas temáticos es muy efectivo. La música potencia el tema: para 'flores', elige melodías ligeras y alegres; para 'tormentas eléctricas', sonidos intensos y contrastantes.
Pide a los niños que visualicen el tema mientras escuchan música sentados en el suelo. Pregúntales cómo suena y pregúntales cómo se siente. Esta fase de 'entrar en el estado de ánimo' les permite luego expresarlo bailando. Anímalos a dejarse llevar por la música sin pensar demasiado. Funciona especialmente bien con los más pequeños.
Ser creativo con adultos
Los planes para adultos difieren de la improvisación infantil. Pocos adultos disfrutarían improvisando como una flor. La creatividad radica en variar la estructura de la clase y los ejercicios.
Las clases de ballet clásico tradicionales pueden ser predecibles, generando aburrimiento en la barra. Repetir ejercicios es vital para la técnica, pero la monotonía reduce su eficacia.
Varía el orden de los ejercicios y cámbialos semanal o mensualmente. Mantén los elementos básicos, como los battement tendus, pero crea nuevas combinaciones. Tus alumnos prestarán más atención, evitarán el aburrimiento y desarrollarán la habilidad de aprender combinaciones rápidamente.
Ya sea tap para niños o talleres de cha-chá para adultos, la creatividad en el estudio siempre enriquece. Inspírate en revistas especializadas, películas de danza y colegas para innovar en tus clases.