La Xbox 360, segunda consola de videojuegos de Microsoft, sufre rayones en sus discos por uso intensivo, intercambios con amigos o problemas en la rotación del lector. Aunque no todos los daños se reparan, estos pasos probados pueden salvar tu juego antes de comprar uno nuevo.
Materiales necesarios:
Pasos a seguir:
1. Sopla suavemente el disco para remover polvo superficial. Usa un pincel limpio y seco para eliminar residuos restantes con delicadeza.
2. Con un paño de microfibra limpio, pule el disco en movimientos radiales (del centro hacia el borde exterior), evitando círculos.
3. Aplica una gota de limpiador de cristales en el paño. Pule radialmente del centro al borde. Deja secar completamente al aire.
4. Coloca una pequeña cantidad de cera de carnauba en el paño. Aplica en movimientos radiales para rellenar microfisuras. Deja secar y pule el exceso.
Consejo experto: Prueba el disco en tu Xbox 360. Si persisten errores, considera servicios profesionales o reemplazo.