Como expertos en cuidado dermatológico, sabemos que hidratar la piel es tan esencial como una aplicación impecable de maquillaje para lograr un acabado radiante y duradero. Preparar la dermis con una hidratación adecuada asegura que los cosméticos se adhieran perfectamente, evita zonas resecas o descamadas y previene el envejecimiento prematuro. En esta guía de unComo, te detallamos los pasos clave para una rutina infalible que te hará lucir espectacular.
Pasos a seguir:
1. Limpia el rostro a fondo
El primer paso indispensable es eliminar cualquier resto de maquillaje o impurezas. Usa un desmaquillante bifásico hipoalergénico para ojos (con base acuosa y oleosa) y un gel limpiador adaptado a tu tipo de piel para el resto del rostro.
- Para ojos: Aplícalo con un disco de algodón mediante movimientos circulares suaves.
- Para rostro: Extiéndelo con movimientos ascendentes circulares, enjuaga con agua fresca y disfruta de un cutis renovado y puro.
2. Tonifica la piel
Este paso profundiza la limpieza, refresca, cierra poros y deja la piel suave y luminosa. Elige según tu tipo: tónico astringente para pieles grasas o mixtas (controla sebo y brillos) o loción tonificante suave e hidratante para pieles secas o sensibles.
Humedecer un disco de algodón y aplicarlo con toques suaves por el rostro, especialmente zona T (frente, nariz, mentón), hasta que salga limpio.
3. Hidrata profundamente
Aquí radica el secreto: una crema hidratante adecuada a tu piel, con alto FPS, prolonga el maquillaje, retiene humedad y protege de agresiones externas.
Aplícala desde la base del cuello hacia arriba con movimientos ascendentes para reafirmar y mantener la tersura.
4. Cuida el contorno de ojos
Esta zona delicada merece atención extra. Usa una crema específica con toques suaves para hidratar y prevenir arrugas prematuras.
5. Aplica prebase (opcional pero recomendada)
Para un maquillaje impecable todo el día sin retoques, usa un primer que unifica el tono y fija los productos posteriores. ¡Los resultados son visibles desde el primer uso!