En verano, las piscinas públicas y privadas se convierten en el refugio perfecto para combatir el calor, especialmente en ciudades sin playa cercana. Esta actividad refrescante y divertida atrae a niños y adultos por igual. Sin embargo, el mantenimiento de las piscinas requiere productos químicos como el cloro, cuya exposición repetida afecta negativamente la piel, el cabello y las mucosas al eliminar los aceites naturales de la epidermis. Desde nuestra experiencia en cuidado personal, te guiamos paso a paso sobre cómo proteger la piel y el cabello del cloro de la piscina.
Pasos a seguir:
Comienza duchándote antes de entrar en la piscina. Esto elimina la suciedad acumulada, como en los pies al caminar descalzo alrededor del área. Todas las piscinas públicas cuentan con duchas obligatorias para este fin.
Dúchate inmediatamente al salir de la piscina para eliminar el cloro de la piel y el cabello. Enjuágate primero con agua limpia y luego usa jabón y champú para una limpieza completa.
La hidratación es clave para contrarrestar la sequedad causada por el cloro. Tras la ducha, aplica una crema o leche hidratante en cuerpo y rostro. Te recomendamos nuestro artículo Cómo elegir una crema hidratante en verano.
Exfolia la piel para remover restos de cloro y células muertas. Opta por exfoliaciones suaves; evita peelings agresivos que puedan sensibilizar la piel y dejarla vulnerable al sol.
Si notas erupciones o manchas por el cloro, consulta a un médico o dermatólogo. Reduce la exposición al agua clorada para evitar agravios.
Para el cabello, usa un gorro de natación, ideal para nadadores frecuentes o profesionales como monitores y socorristas. Así proteges tu melena de los químicos.
Busca productos específicos anti-cloro y acondicionadores profundos. Consulta en peluquerías o tiendas de cosmética para recomendaciones personalizadas.
Si tienes el cabello teñido, sé extra cuidadoso: aplica mascarillas específicas, ya que el cloro acelera el daño y el desvanecimiento del color.
Al final del verano, renueva tu corte de pelo o sane las puntas para eliminar el daño acumulado por la exposición prolongada al cloro.