La exfoliación de la piel, tanto del rostro como del cuerpo, es fundamental para lucir una piel suave, luminosa, tersa y joven. Si no tienes acceso a exfoliantes comerciales, no te preocupes. El café es una alternativa natural excelente para eliminar células muertas, reactivar la circulación, facilitar la reducción de la celulitis y devolverle a tu piel su tersura y suavidad natural. Descubre cómo preparar y usar un exfoliante de café casero para disfrutar de sus beneficios.
Pasos a seguir:
-
Para este exfoliante de café casero, necesitarás los siguientes ingredientes:
- 2 tazas de café molido.
- Media taza de azúcar blanco.
- 3 cucharadas de aceite de oliva o de almendras, según tu preferencia.
-
En un recipiente de cristal, mezcla el café molido con el azúcar blanco. Remueve bien con una cuchara. Ambos ingredientes son exfoliantes naturales potentes. Si vas a usar este exfoliante en el rostro, utiliza azúcar de grano fino para evitar dañar la piel.
-
Una vez mezclados, agrega gradualmente el aceite (oliva o almendras). Ambos aceites hidratan y nutren la piel, así que la elección dependerá de tus gustos. Remueve hasta obtener una pasta espesa y consistente.
-
Es hora de usar el exfoliante de café casero. Lo ideal es aplicarlo durante la ducha, ya que el vapor abre los poros y facilita la penetración en las áreas a tratar. Masajea con movimientos circulares sobre las zonas que desees exfoliar.
-
Después de usar el exfoliante de café, enjuaga con agua tibia. Al salir de la ducha, aplica una loción corporal hidratante para mantener la piel en óptimas condiciones. Repite la exfoliación una o dos veces por semana para obtener mejores resultados.
-
Con este exfoliante de café, notarás los efectos de inmediato: eliminará células muertas e impurezas, mantendrá la juventud de tu piel y la dejará más suave y radiante. Si deseas combatir la celulitis con café, consulta el artículo Cómo eliminar la celulitis con café.