Existen docenas de afecciones cutáneas distintas. La mayoría de los problemas en la piel facial se diagnostican con facilidad por un dermatólogo experimentado. Si el origen no es evidente de inmediato, hay opciones confiables para diagnosticar el problema de piel y tratarlo eficazmente.
Pasos recomendados:
1. Solicite una prueba de parche. El médico realiza pequeñas incisiones (a menudo del tamaño de una aguja) en la piel y aplica sustancias químicas o materiales para observar la reacción. Se usa principalmente para detectar alergias, pero también ayuda a identificar diferentes problemas de piel.
2. Pida un raspado de la piel infectada para un cultivo. Dependiendo de la ubicación del problema de piel, puede requerir cortar cabello, depilar o afeitar cejas.
3. Opte por una biopsia de piel como último recurso, si otros métodos no aclaran el diagnóstico.
4. La biopsia se emplea frecuentemente para detectar cáncer de piel, como al extirpar lunares faciales. Se extrae una muestra que se analiza en un laboratorio especializado.