La leyenda de Robin Hood es conocida por todos, y la versión animada de Walt Disney de 1973 ofrece un recuento fiel y encantador de este clásico forajido que roba a los ricos para ayudar a los pobres. Esta película familiar es ideal para padres e hijos, ya que se disfruta una y otra vez sin cansar.
Robando a los ricos
Robin Hood y Little John evaden constantemente a los guardias del Sheriff de Nottingham, quien busca capturar al forajido para impresionar al Príncipe John y detener sus robos. Robin y sus alegres compañeros solo despojan a los adinerados para aliviar la carga impositiva de los pobres oprimidos en Inglaterra. Sin embargo, el Príncipe y el Sheriff, entre los más ricos, ven esto como una afrenta personal.
En una ocasión, el carruaje del Príncipe John atraviesa el bosque de Sherwood. Robin y Little John se disfrazan de gitanas y le roban joyas, oro e incluso los tapacubos. Humillado, John jura venganza.
El falso rey de Inglaterra
El Príncipe John no es el legítimo soberano; actúa como regente mientras el rey Ricardo participa en las Cruzadas. John, débil y egoísta, abusa de su poder gravando excesivamente al pueblo y encarcelando a quienes no pagan. Su consejero, Sir Hiss, fomenta estos excesos con adulación constante.
El torneo
Consciente del amor de Robin por la bella Maid Marian y de sus excepcionales habilidades como arquero, John organiza un torneo con premio: una flecha dorada y un beso de Marian. Robin, disfrazado de cigüeña, gana al vencer al Sheriff y a los demás. John, sospechando su identidad, lo desenmascara y ordena su ejecución inmediata.
Amor joven
Marian suplica piedad al Príncipe, pero él declara que los traidores deben morir. Robin proclama que la corona pertenece a Ricardo, desata una pelea y escapa con Marian al bosque, donde se declaran su amor eterno.
Otra trampa para Robin Hood
Furioso por la humillación, John usa el arresto del fraile Tuck —por pelear con el Sheriff— como cebo para atraer a Robin al castillo. El astuto forajido, disfrazado de guardia, rescata a Tuck y libera a los deudores encarcelados, robando además el oro del dormitorio real para cargarlo en su carro de escape.
Una bolsa de monedas despierta al Sheriff dormido, iniciando una persecución caótica. El castillo arde en el tumulto; Robin salta al foso, evade las flechas y escapa. La trampa falla y el castillo queda destruido.
El regreso de Ricardo
Finalmente, el rey Ricardo regresa, encarcela a John y sus secuaces, perdona a Robin y bendice su boda con Marian. Juntos cabalgan hacia un futuro feliz.