Aclaremos algo desde el principio: Posesión Infernal (Evil Dead) de Sam Raimi es una película tan "mala" que trasciende lo convencional y se convierte en un deleite absoluto. Es de esas cintas que contagian su encanto caótico a todo lo que la rodea, como un clásico de culto que eclipsa incluso a producciones mediocres como Los Dukes de Hazzard o Hope Floats. Si no la has visto, corre a buscarla y disfrútala a tope.
Posesión Infernal - Tan Mala que es Buena
Sam Raimi no inventó el cine de terror campy —ese honor le corresponde a Ed Wood con obras maestras como Plan 9 del Espacio Exterior y Orgía de los Condenados—, pero lo perfeccionó. Aunque Posesión Infernal no fue su debut (previamente rodó cortos como It's Murder, Within the Woods y Torch en 1977-1978), esta película de bajo presupuesto lo catapultó al mapa de Hollywood. Sus ángulos de cámara innovadores, humor irónico y toque macabro la hacen imprescindible, allanando el camino para que magnates del cine confiaran en él para blockbusters como Darkman y, eventualmente, Spider-Man.
Posesión Infernal presenta a Ash (Bruce Campbell), uno de cinco amigos que pasan un fin de semana en una cabaña abandonada en el bosque. Al explorar, encuentran el mítico Necronomicón Ex-Mortis, o "Libro de los Muertos", junto a una vieja grabadora. Al reproducir la cinta con pasajes traducidos del grimorio, despiertan un mal ancestral. Lo que sigue es un festival de gore, mutilaciones y escenas icónicas, como la perturbadora agresión de un árbol.
Mientras el mal posee a sus compañeros uno a uno, convirtiéndolos en demoníacos "Deadites", Ash queda solo para combatirlos y sobrevivir hasta el amanecer. Su victoria inspira secuelas como Posesión Infernal 2 y El Ejército de las Tinieblas.
Sam Raimi y Bruce Campbell contra Posesión Infernal
Posesión Infernal es histórica al igual que Dead Alive de Peter Jackson: ambas priorizan el gore humorístico sobre la seriedad, catapultando a sus directores hacia éxitos masivos (Raimi con Spider-Man, Jackson con El Señor de los Anillos) y ganando estatus de culto.
Sin embargo, la cinta de Raimi creó una estrella: Bruce Campbell como Ash. Campbell ha construido su carrera alrededor de este arquetipo chinock, desde Las Aventuras de Brisco County Jr. (Ash en el Viejo Oeste) hasta su rol en Xena: Guerrera Invencible (Ash en la Antigua Grecia). No le falta rango actoral, pero Ash es su sello, como Luke Skywalker para Mark Hamill.
Campbell adora el personaje, volviendo a él en secuelas, un remake en preproducción (2006, dirigido por Raimi) y videojuegos. De humildes orígenes gore, Campbell es ahora un ícono de Hollywood, y Raimi, uno de los grandes directores activos. Prueba de que incluso una de las "peores" películas puede lanzar carreras legendarias.