Las pruebas de memoria son herramientas efectivas para evaluar el estado de tu memoria y monitorear tu progreso con ejercicios regulares. Existen diversas formas de realizar una prueba de memoria, todas valiosas y adaptadas a diferentes necesidades. Puedes tomar una prueba de memoria cómodamente en casa y registrar tus resultados. Este ejercicio práctico solo toma unos minutos.
Pasos a seguir:
Imprime 10 imágenes simples en tarjetas fotográficas, como un plátano, una pelota de playa o un globo. Crea una copia de cada una para obtener 20 tarjetas (10 parejas). Usa tu ordenador para imprimirlas en papel normal. Encuentra las imágenes en línea o toma tus propias fotos, súbelas vía USB o tarjeta de memoria de la cámara.
Coloca las 20 tarjetas boca arriba sobre una superficie plana, distribuidas al azar en una cuadrícula de 5 filas y 4 columnas.
Observa y memoriza la imagen de cada tarjeta y la posición de su pareja durante 30 segundos. Luego, voltéalas boca abajo.
Voltea las tarjetas una a una para formar parejas. Anota el número de intentos fallidos (tarjetas no coincidentes) y compáralos con los aciertos. Si hay más errores que aciertos, úsalo como base para mejorar tu memoria.
Repite la prueba tantas veces como necesites para potenciar tu memoria y concentración.