EsHowto >> Aficiones >> Esquí

Cómo limpiar la cara con vapor

No siempre podemos acudir a un centro de estética para disfrutar de una limpieza facial profunda, ya sea por falta de tiempo o dinero. Sin embargo, esta tarea resulta fundamental para mantener una piel siempre perfecta, hidratada y joven, y no debemos renunciar a ella. En unComo te mostramos una forma sencilla de hacerlo con la que puedes obtener casi los mismos resultados que ofrece una limpieza de cutis profesional, notando como tu cutis recupera toda la vitalidad y suavidad perdida al instante. Se trata de limpiar la cara con vapor, un método casero perfecto para acabar con los puntos negros y prevenir la aparición de otras impurezas. Descubre el paso a paso a continuación.

Pasos a seguir: 1

¿Por qué usar el vapor para limpiar la cara?

  • El vapor abre todos los poros del cutis, lo que permite eliminar por completo toda la suciedad y partículas acumuladas en ellos.
  • Es por ello que facilita la extracción de puntos negros, la eliminación de impurezas y previene la formación de granitos.
  • La piel al quedar muy limpia, respira mucho mejor, está más suave y protegida frente a los agentes externos contaminantes.
  • Además, el vapor relaja los músculos faciales, mejora la circulación y favorece la firmeza y la juventud de la piel.
2

Ahora que ya sabes todos los beneficios que te reportará limpiar tu cara con vapor, presta atención a los siguientes consejos para hacerlo de forma correcta. Primero, lava el rostro con un jabón suave y abundante agua tibia o fresca como haces habitualmente. Y de seguido, aplica una loción exfoliante específica para la cara mediante movimientos circulares. Esto hará que la limpieza con vapor sea mucho más efectiva.

3

Cuando hayas finalizado la exfoliación, coloca una olla con agua (llénala hasta un poco más de la mitad) en el fuego y espera a que hierva. Una vez haya alcanzado el punto máximo de ebullición, retírala del fuego y colócala sobre una superficie plana y lisa, como una mesa, para que puedas situar tu cabeza sobre ella de forma cómoda y dejar que el vapor penetre bien en tu piel.

4

Para que el vapor no se escape y quede concentrado, cubre previamente tu cabeza con una toalla grande y aproxima la cara a la olla de forma que sientas como todo el vapor impregna tu rostro y empieza a surtir efecto. Mantente en esta posición durante al menos 15 minutos hasta que el vapor empiece a desaparecer.

5

Ese tiempo será suficiente para que todos los poros del rostro se abran y se limpien en profundidad. Finaliza, aclarando la piel con abundante agua fresca y ya estará lista para recibir los cosméticos siguientes. Lo ideal es que aproveches el momento para aplicar un buen tónico astringente destinado a eliminar las células muertas que ocasionan los puntos negros y, a continuación, una crema hidratante adecuada a tu tipo de piel. Este último paso es fundamental para dejar la piel bien hidratada y contrarrestar la ligera agresividad de la limpieza y exfoliación profunda a la que la acabas de someter. En nuestro artículo Cómo elegir una crema hidratante, puedes ver todo lo que necesitas saber para dar con la loción ideal para ti.

6

Con todos estos pasos, la limpieza facial con vapor habrá terminado y notarás cómo tu piel ha quedado completamente purificada y renovada. Te aconsejamos no maquillarte hasta pasadas por lo menos 2 o 3 horas, y si puede ser lo mejor es esperar hasta el día siguiente.

En unComo, te enseñamos también Cómo hacer una limpieza facial con productos caseros, ¡no te pierdas el artículo!