
1. Transporta todas tus cámaras en un estuche acolchado para protegerlas de rayones, suciedad y sudor.

2. Si tu cámara usa filtros de lente, equipa un filtro UV o de cielo neutro para prevenir rayones en el cristal.

3. Prepara tus lentes y realiza cambios en cámaras SLR rápidamente, siempre de espaldas al viento o la lluvia.

4. En excursiones con diluvios o tormentas de arena, usa una cubierta impermeable en el estuche o guarda la cámara bajo la solapa superior de tu mochila.

5. Abre las carcasas de cámara mojadas por lluvia y seca el interior al sol para evitar que el calor externo genere condensación interna.

6. Las carcasas sucias facilitan la entrada de arena y aceite. Lávalas en máquina en ciclo suave sin jabón, con cremalleras abiertas. Déjalas secar al aire toda la noche.

7. No dejes cámaras o estuches en el suelo o cerca en condiciones ventosas o polvorientas, donde los detritos saltan fácilmente.

8. En pausas por senderos, coloca la mochila de pecho sobre la principal para evitar suciedad en el estuche.

9. Alrededor del campamento, cuelga el estuche de la cámara de un trípode o rama de árbol.

10. Para fotos en viento o tormentas de arena, improvisa una cubierta con bolsas ziplock y cinta adhesiva. Ventila regularmente o usa paquetes desecantes contra condensación.

11. Si entra arena o polvo, limpia el exterior con paño de algodón húmedo, toalla de papel o papel higiénico. Seca cámaras mojadas con toallitas secas.

12. Si se moja mucho, mete la cámara en un ziplock con paquetes desecantes, toalla seca o papel higiénico; aspira el aire y sella. La humedad se absorberá.

13. Para condensación interna en lentes, quita la tapa y apunta directamente al sol. La niebla suele desaparecer en minutos.
Fotos: Jennifer Howe / howephoto.us