Las sesiones de espiritismo, aunque evocan imágenes del pasado victoriano o juegos juveniles, siguen siendo una práctica viva y popular para conectar con los espíritus de los fallecidos. Estas reuniones espirituales cierran la brecha entre el mundo de los vivos y el de los muertos, atrayendo a personas en busca de consuelo y respuestas.
¿Qué es una sesión de espiritismo?
La palabra sesión, de origen francés y que significa 'asiento' o 'sentado', describe una reunión de personas con el propósito de comunicarse con espíritus. Aunque prácticas similares existen desde hace milenios, el término se popularizó a mediados del siglo XIX con el auge del movimiento espiritista.
Historia de las sesiones de espiritismo
En 1848, las hermanas Leah, Margaret 'Maggie' y Kate Fox, de Hydesville, Nueva York, causaron sensación al afirmar contactar con espíritus. Reportaron que un espíritu mencionaba un cuerpo enterrado en el sótano de su casa familiar, hecho que se verificó en 1904.
Maggie y Kate describieron comunicaciones mediante golpes o 'rapping'. Se convirtieron en celebridades internacionales, ofreciendo sesiones a elites. Leah gestionó su carrera mediúmnica, y se les atribuye un rol clave en el espiritismo.
El movimiento creció durante el siglo XIX y principios del XX. Tradicionalmente, las sesiones se realizaban en círculos de asistentes, conocidos como 'sitters', para generar un campo energético continuo que atraiga espíritus. Se sentaban alrededor de una mesa redonda u ovalada, a veces tomados de las manos o con ellas sobre la mesa. El médium podía usar un gabinete o unirse al círculo.
Las sesiones caseras, o 'círculos domésticos', no requerían médium y eran comunes en hogares: grupos pequeños de amigos y familiares alrededor del comedor, con puertas cerradas, luces apagadas o una vela. Intentaban contactar espíritus mediante preguntas, reportando golpes, gemidos o emergencias mediúmnicas.
Reglas iniciales para sesiones de espiritismo
Las normas variaban según el médium. Algunos pedían tomarse de las manos para acumular energía; otros, evitar contacto y mirar al centro.
Pautas clave:
- Apertura con oraciones e himnos.
- Iluminación tenue esencial.
- Equilibrio de hombres y mujeres en el círculo.
- Limitar novatos para mantener energía equilibrada.
- Preferir participantes jóvenes por su energía psíquica.
- Evitar escépticos, que reducían éxitos.
- No tocar ni perturbar al médium en trance.
Para prevenir obsesiones espirituales, se limitaban a 2-3 sesiones semanales, máximo 2 horas cada una.
Cómo celebrar una sesión de espiritismo hoy
Más discretas que en su apogeo, las sesiones persisten, idealmente con un médium calificado, aunque grupos abiertos pueden intentarlo. Existen métodos accesibles para practicar en casa con precaución.
Sesiones de espiritismo, médiums y espíritus
Mucha historia rodea a médiums famosos, algunos fraudulentos, otros celebridades buscados por poderosos. La necesidad de conectar con seres queridos fallecidos impulsa esta práctica en la era moderna, igual que en el pasado.