Beyoncé y sus dobles posan para una foto. ¿La gente te detiene en la calle pidiéndote fotos porque te confunden con una celebridad? ¿O crees que te pareces a Heidi Klum y es sorprendente que nadie lo mencione?
Si alguna de estas situaciones te resulta familiar, ¡felicidades! Podrías tener una carrera como imitador. Pero no basta con un parecido físico.
Denise Bella Vlasis, propietaria de Tribute Productions Talent & Entertainment y imitadora de Madonna durante 28 años, representa a numerosos talentos similares. Según ella, "no es suficiente parecerse a alguien". Recibe unos 10 correos diarios de personas con parecidos que buscan trabajo, pero enfatiza: "Trabajar en el entretenimiento es un compromiso a tiempo completo. Debes tratarlo como un negocio, con un producto pulido que tome años de refinamiento".
¿Necesita un imitador de divas una voz de estrella? Vlasis aclara que no debe ser perfecta, pero sí convincente. "Si te pareces a Whitney Houston pero no cantas, crea una experiencia interactiva que haga sentir a la audiencia como si hablara con la estrella real", aconseja.
Elvis es un clásico, pero sigue las tendencias pop: en la última década, han aumentado las demandas de imitadores de Lady Gaga, Beyoncé, Katy Perry y Taylor Swift, superando a Madonna, Janet Jackson o Cher.
¿Qué imitadores consiguen más trabajo? "Los músicos, por su espectáculo listo para vender", dice Vlasis. Sin embargo, los políticos lideran: "Generan más ingresos y siguen demandados años después para parodias y eventos humorísticos. Son los mejor pagados".
El imitador de Mitt Romney, Mike Cote, y el de Barack Obama, Louis Ortiz (el "Bronx Obama"), en Times Square en 2012. Ortiz ha construido una carrera rentable con su parecido.El éxito requiere empuje y autenticidad. "La pasión innegable se nota en la actuación. Muchos imitadores son estrellas por derecho propio que no tuvieron la misma oportunidad que su celebridad", concluye Vlasis.