Alien, estrenada en 1979 y dirigida por Ridley Scott (Gladiator, Hannibal), marcó un punto de inflexión en su carrera. Lanzada en el momento ideal, combinó ciencia ficción y terror de manera innovadora, catapultando también la carrera de su protagonista, Sigourney Weaver. Lo que la distingue es su originalidad: algo nunca visto, pero anclado en arquetipos clásicos. Stephen King la describió como "una casa embrujada en el espacio", una analogía perfecta para su mezcla de ciencia ficción y terror gótico.
La historia
La película comienza con la tripulación de la nave comercial Nostromo, en hipersueño para viajes interestelares. El capitán Dallas (Tom Skerritt) y su equipo son despertados por "Madre", la IA de la nave, ante una señal de socorro. Obligados por ley y protocolo corporativo, se dirigen al planeta origen. Un grupo de aterrizaje halla una nave alienígena abandonada, posiblemente milenaria.
El tripulante Kane (John Hurt) encuentra una cámara llena de huevos extraños. Uno libera una criatura similar a un cangrejo que se adhiere a su rostro, disolviendo su visor con ácido. A pesar de las protestas de la oficial Ripley (Sigourney Weaver) por cuarentena, Kane regresa a bordo. Los intentos de removerla fallan, pues amenaza la vida de Kane. Eventualmente, la criatura se desprende y muere.
Kane parece recuperado y se une a la cena. Entonces surge la icónica escena: convulsiona, y de su pecho estalla una pequeña criatura alienígena que huye. Horrorizados, la tripulación inicia la caza.
El resto es un tenso gato y ratón: la bestia elimina a los tripulantes uno a uno. Finalmente, Ripley debe enfrentarla sola.
El impacto de la película
Esta obra de terror y ciencia ficción destaca por su timing: tras el auge de Star Wars y Encuentros en la tercera fase, ofrece una visión oscura del espacio y los extraterrestres. El terror renacía con Dawn of the Dead y The Hills Have Eyes. Los diseños de H.R. Giger fusionan biología y mecánica en atmósferas perturbadoras. La escena del pecho reventado, revolucionaria en 1979, impactó como la ducha de Psicosis en 1960.
El legado de Alien
Recaudó 60 millones de dólares en su estreno inicial, generando secuelas como Aliens (1986), Alien 3 (1992) y Alien: Resurrection (1997), además de crossovers: Alien vs. Predator (2004) y Aliens vs. Predator 2 (2007). Sigourney Weaver recibió una nominación al Oscar por Aliens, dirigida por James Cameron (Terminator 2).