Hace unos años, adquirí grasa de cerdo de un carnicero local para experimentar con la elaboración de manteca casera. Muchos cocinamos con productos como Crisco, pero preferimos opciones más naturales y tradicionales. El proceso para extraer y convertir grasa de cerdo en manteca es sencillo, sin necesidad de herramientas especiales. Basado en mi experiencia personal, aquí te comparto consejos prácticos y probados.

Cómo Hacer Manteca de Cerdo con Grasa Fresca
¿Dónde conseguir grasa de cerdo?
Busca un carnicero o procesador de carne local; suelen vender grasa de cerdo a muy bajo costo. Solo pide una bolsa de grasa y listo.

Corta la grasa en trozos pequeños y cocínala a fuego muy lento durante varias horas en la estufa. Añade una taza de agua para evitar que se pegue al fondo de la olla.

En mi experiencia, este proceso no genera olores fuertes en la cocina. Cocina siempre a fuego bajo: si hierve, baja la temperatura.
Tras cocinar la mayor parte del día, tendrás líquido con restos sólidos. Cuela varias veces hasta obtener un líquido puro, sin trozos de carne ni grasa sólida.
Lava y seca bien frascos de conserva. Vierte el líquido transparente, que se solidificará y blanqueará al enfriarse; en este punto, se parece al caldo de pollo.

Sella los frascos y déjalos reposar en el mostrador unas horas; el líquido se convertirá en manteca blanca y sólida.

Si se cuela perfectamente y se elimina toda carne, la manteca dura hasta un año en lugar fresco y oscuro, según mi experiencia.
¿Has procesado manteca de cerdo? ¡Comparte tu experiencia en los comentarios!