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Qué hacer en las tardes de lluvia con niños

Durante los meses de otoño e invierno, las tardes de lluvia son algo muy habitual. Para los adultos acaba siendo necesario encontrar qué hacer las tardes de lluvia y para los niños es casi indispensable tener prevista una batería de actividades con las que mantenerlos entretenidos. Estos días son, por tanto, una oportunidad perfecta para organizar juegos en grupo y actividades creativas. En unComo.com te damos unas cuantas ideas sobre qué hacer en las tardes de lluvia con niños.

Pasos a seguir: 1

Hacer una sesión de cine es uno de los recursos más socorridos para entretener a los niños en las tardes de lluvia. Puedes dejar que sean ellos los que elijan la película, para que se sientan más emocionados ante la idea, y completar la experiencia con palomitas caseras para que se parezca más a una salida al cine.

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Las tardes de lluvia son una excusa perfecta para incentivar los buenos comportamientos. ¿Por qué no aprovechar el mal tiempo para motivar a la lectura? Si para los adultos no hay nada mejor para un día de lluvia que un buen libro y un sillón confortable, también puede funcionar para los niños. Escoged un buen libro y dedicad la tarde a la lectura. Si los niños son muy pequeños, podéis hacer una lectura en voz alta.

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La lectura en voz alta puede ser un primer paso para una actividad mucho más emocionante: el teatro. Invita a los niños a preparar una pequeña obra de teatro que luego representarán ante el resto de la familia. No solo estarás despertando su lado creativo, sino que estarás creando horas de entretenimiento ya que tendrán que ensayar, buscar sus trajes o crear el escenario perfecto. Además, pueden ser ellos mismos quienes escriban la obra, lo que dará un toque educativo.

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Otra opción para las tardes de lluvia es la cocina. Supervisados por un adulto, los niños pueden preparar su propia merienda. Aprovechad la temporada como excusa para escoger qué cocinar, lo que os permitirá tener ideas como asar castañas o emplear las frutas de la estación.

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Las tardes de lluvia impiden salir de casa y, por tanto, nos obligan a planear actividades que impliquen varias horas. Las manualidades son perfectas: Solo hay que invitar a los niños a que se decidan por un proyecto y lanzarse a crearlo. Hacer figuritas de barro puede ocupar perfectamente una tarde, desde el momento en el que se modela, al que se cuece en el horno hasta el que se decora.

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Y, finalmente, siempre se puede recurrir a los disfraces. Vestirse con la ropa de otra persona es siempre muy divertido y puede permitir crear juegos de grupo diferentes y muy creativos. ¿Por qué no jugar a adivinar el personaje por cómo vas vestido?