En los Laboratorios Dermatológicos Avène, con más de 30 años de experiencia en aguas termales, conocemos bien el poder del Agua Termal. Sus propiedades naturales la convierten en un aliado indispensable para el cuidado de la piel, ideal para fijar el maquillaje y oxigenar la piel después del desmaquillado.
Pocos productos son tan esenciales en una rutina de belleza como el Agua Termal de Avène. Procede directamente de nuestro manantial mineralizado en los Alpes franceses y está presente en todas nuestras formulaciones dermatológicas. También la ofrecemos en spray puro para una aplicación rápida y efectiva sobre el rostro.
Sus propiedades calmantes, suavizantes y desensibilizantes permiten llevarla en el bolso para usarla en cualquier momento: ante irritaciones, tras exposición solar o en situaciones de estrés cutáneo.
Fijar el maquillaje
Tras aplicar un maquillaje adaptado a tu tipo de piel, rocía una fina bruma de Agua Termal Avène para prolongar su duración. Al final del día, después de desmaquillarte, pulveriza sobre el rostro: dejará tu piel limpia, suave y con una sensación refrescante inigualable.
Para la piel del bebé
Para mantener a tu bebé fresco y cómodo, aplica Agua Termal de Avène tantas veces como necesites. Es ideal para calmar la piel en casos de varicela, limpiar manitas en la calle o refrescar encías y párpados.
Para calmar rojeces e irritaciones
Gracias a sus propiedades calmantes y suavizantes, alivia rojeces faciales e irritaciones cutáneas. Es una opción excepcional para tatuajes recientes, ya que aísla la zona previniendo infecciones, hidrata profundamente y acelera la regeneración tisular. También sirve como protector calmante para otras irritaciones epidérmicas.
Para la piel de la cara
Calma rápidamente la piel tras la depilación o el afeitado diario en hombres. Perfecta en viajes, verano, post-exposición solar o después de ejercicio. Refresca el rostro en cualquier instante.