"Tiene que ser un engaño..."
¿Verdad que sí? Nadie bautizaría una película realmente con el título Serpientes en un avión. ¿O sí?
La realidad y la leyenda se han entrelazado tanto que resulta difícil separarlas. Lo cierto es que en agosto de 2006, New Line Cinema estrenó Serpientes en un avión, protagonizada por Samuel L. Jackson.
Se dice que el título era provisional y captó tanta atención en internet que se convirtió en oficial. Inicialmente figuraba en la lista de la productora como Vuelo 121 de Pacific Air. Según la anécdota, fue el propio Jackson quien insistió en recuperarlo: ese gancho lo atrajo al proyecto y merecía ser el definitivo. Al fin y al cabo, en el mundo de Sam Jackson, todos bailamos a su ritmo.
Frenesí en la red
"¿Va en serio?" El rumor explotó con esta entrada de blog del experto Josh Friedman:
Hace unos meses me llamó mi agente... "New Line tiene un proyecto que quieren que veas. Les encanta, pero necesita pulirse".
...
Le pregunto el nombre y de qué va. Dice: Serpientes en un avión. Joder, pienso. Es un título, un concepto, un póster, un eslogan... ¡Perfecto! El caramelo eterno de los títulos cinematográficos.
"¡No me cuentes más! Consígueme el guion y ponme con esos afortunados de New Line!"
Atraídos por la genialidad del título, los fans crearon parodias, tráilers falsos, camisetas y fanfiction. Generaron más publicidad gratuita para esta cinta de acción serie B de la que cualquier estudio soñara.
¿De qué trata?
¡Pues de serpientes... en un avión! ¿Captas la idea?
Samuel L. Jackson da vida a un agente del FBI que escolta a un testigo clave desde el punto A al B para testificar contra un criminal poderoso. Sobre el Pacífico, un asesino suelta serpientes venenosas. ¡Y voilà! Serpientes en un avión con Jackson al mando. ¿Qué más se puede pedir?
Efectos fan
Hollywood no ignora a sus fans. La filmación principal de SoaP (así la llaman los entusiastas) acabó en septiembre de 2005, pero New Line ordenó rodajes adicionales en marzo de 2006. Los fans exigían que Jackson dijera: "¡Quiero que estas malditas serpientes salgan de este maldito avión!". Añadieron la escena exacta.
La productora compartió imágenes para inspirar a compositores fans y lanzó un concurso: la mejor canción sonaría en la cinta final. El plazo acabó el 12 de abril de 2006.
¿Son buenas las serpientes en un avión?
Ya da igual. Los fans la adoran como obra maestra o la destrozan como lo peor. Es un clásico de culto antes del estreno. Con un título icónico y una estrella como Jackson —Mace Windu y Shaft en su haber—, es un éxito rotundo.
La frase
SoaP se usa ahora para esa resignación zen: ¿Ordenador colgado en la DMV y coche remolcado? "Serpientes en un avión, tío..."