La constelación de Tauro, conocida como el "Toro del Cielo", es una de las más antiguas y reconocidas. Aparece en pinturas rupestres paleolíticas de hace unos 15.000 años en Lascaux, Francia. Entre el 4000 y 1700 a.C., el Sol entraba en Tauro durante el equinoccio de primavera, marcando el inicio del año en los zodiacos antiguos.
Localización de la constelación de Tauro
Tauro destaca como una de las constelaciones más espectaculares del cielo invernal boreal, con al menos 141 estrellas visibles y dos cúmulos destacados.
Es fácil de ubicar gracias a su asterismo en forma de "V" que representa la cabeza y cuernos del toro. Aldebarán, su estrella más brillante y ojo derecho, junto con otras cinco forman una "V" perfecta extendida a las puntas de los cuernos.
Mejor época para observar Tauro
En octubre y noviembre, emerge en el horizonte oriental tras la puesta de sol. Desde el hemisferio norte, el período óptimo es diciembre-enero, cuando culmina alto. En marzo-abril, se hunde en el oeste.
Encontrar las Híades y las Pléyades
Tauro alberga los cúmulos Híades y Pléyades, visibles a simple vista. Mejores meses: enero-febrero, altos en el norte o bajos en el sur.
Mapas estelares recomendados
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Tauro en el zodíaco astronómico y astrológico
Astronomía y astrología dividen el cielo diferentemente. De las 88 constelaciones, 13 cruzan la eclíptica (zodíaco astronómico); la astrología usa 12 signos, omitiendo Ofiuco.
Relevancia de Tauro para la astrología
Los mitos zodiacales enriquecen las interpretaciones astrológicas, aunque no coinciden. El zodíaco astronómico tiene 13 patrones celestes; el astrológico, 12 arcos de 30° por estaciones. El Sol transita Tauro del 13 de mayo al 21 de junio (astronómico) y 20 de abril al 20 de mayo (astrológico).
Influencia astrológica de Tauro
Manilius (siglo I) describió Tauro como benefactor de labriegos pacíficos, rico en doncellas. Ptolomeo lo asoció al temperamento venusino, regente del signo.
Estrellas fijas en Tauro
Estas estrellas se mueven lentamente (1° cada 70 años). Su conjunción con planetas clave en un horóscopo amplifica su influencia.
Destacan 15; Aldebarán es la principal.
Aldebarán, el Ojo del Toro
Una de las más brillantes, Behenian y real persa (guardiana del este). Palabras clave: elocuencia, honores, coraje, pero también belicismo, peligro, muerte violenta. Ejemplos: JFK (Sol en conjunción, asesinado); JFK Jr. (Ascendente, accidente aéreo). Incluye Elnath, Híades, Pléyades y lluvia Taurid (noviembre).
Las Pléyades
M45 o Siete Hermanas, sobre la espalda del toro: Sterope, Merope, Electra, Maia, Taygeta, Celaeno, Alcyone; más Atlas y Pleione.
En calendarios agrícolas
Su orto primaveral marcaba la siembra. Cercanas (visibles 6-7 a ojo), invernales en norte, estivales en sur.
Mitos de las Pléyades
Alineadas en templos antiguos; mitos globales. Mencionadas en Biblia (Job, Amós; Apocalipsis indirecta), Hesíodo, Homero.
Interpretaciones modernas y astrológicas
Algunos las ven como stargate o chakras. Astrológicamente venusinas; ej. Beckham (Alcione en Ascendente).
Mitos y leyendas de Tauro
Antiguos correlacionaban cielos y Tierra en épicas historias que inspiraron el zodíaco.
Tauro y la renovación
Heliacal rising con Sol primaveral. Egipcios: toro sagrado sacrificado para renovar Tierra. Mesopotamia: Toro de Inanna/Ishtar. Grecia: Zeus como toro con Europa.
La Era de Tauro
(4190-2125 a.C.): constructores de pirámides, domesticación bovina, agricultura. Culto a diosas (Afrodita, Venus, Ceres, Isis, Astarté).
Creando el cielo en la Tierra
Tauro evoca fuerza femenina, fertilidad, sacralidad natural; signo de seguridad, sentidos y creación terrenal.