El Día de San Valentín está a la vuelta de la esquina, y es el momento perfecto para que padres e hijos creen juntos cajas personalizadas para las fiestas escolares. Mientras algunos optan por buzones metálicos comprados, nada supera la diversión de un proyecto DIY. Anoche, mi hijo de casi 6 años quedó fascinado viendo cómo tomaba forma su caja de Angry Birds.

Cómo Hacer una Caja de San Valentín de Angry Birds
Partimos de las preferencias de mi hijo: nada de colores rosados o rojos brillantes. Elegimos Angry Birds, inspirándonos en un pequeño juguete cuadrado. Rebuscamos en la caja de reciclaje un cubo ideal y papel de manualidades para la decoración.

Usando el juguete como referencia, cortamos plumas, cejas, círculos blancos para los ojos y un pico amarillo.


Para que los ojos destaquen, hicimos una pequeña hendidura y les dimos forma cónica.
Aquí tienes el resultado final. ¿Qué te parece?

Mañana terminaremos la caja de mi hija, un diseño único que no encontramos en Google ni Pinterest. ¡Estamos emocionados con el resultado!