©iStockphoto.com/Juha-Pekka Kervinen La lana hervida, también conocida como "fieltrado", produce una tela gruesa, resistente e impermeable, ideal para mitones de invierno a bajo costo. Tejo mitones solo por diversión, pero estos son prácticos y económicos.
En tiendas de segunda mano, los miércoles de mitad de precio permiten comprar suéteres 100% lana por unos 1,50 €. Un suéter grande rinde varios pares. Opta por lana merino, cordero o cachemira para mayor suavidad.
Hay abundancia de suéteres desgastados, perfectos para reciclar.
Elaboración de los mitones
Con máquina de coser, tijeras y habilidad básica para trazar, puedes hacer un par en una hora.
Fieltrado de la lana
Lava el suéter con agua muy caliente y sécalo en secadora a alta temperatura. Obtendrás una versión mini. Corta por las costuras: no se deshilacha, la lana se compacta. Resultan dos piezas grandes (frente y espalda) y dos de mangas.
Crea el patrón
Coloca la mano sobre papel o tela de algodón residual, dedos juntos y pulgar separado. Traza con marcador permanente, añadiendo 2,5 cm de margen para costura y comodidad. Reutiliza el patrón indefinidamente.
Corta las piezas
Alinea el borde inferior del patrón con el ribete del suéter para usar como puño.
Fija el patrón con alfileres a la lana y corta dos piezas (forma A). Voltea el patrón e invierte para otras dos (forma B). Junta A con B, derechos hacia dentro si aplica.
Cose los mitones
Cose a 2 cm del borde, desde la muñeca, alrededor de pulgar y dedos, regresando a muñeca. Deja abierta la base. Recorta costura a 0,6 cm, gira al derecho.
Impermeabilización y mantenimiento
Para máxima calidez e impermeabilidad, remoja en agua con lanolina, escurre suavemente y cuelga a secar. Renueva lanolina estacionalmente (disponible en secciones de bebés). Lanolina es el aceite natural de la lana.
Lava a mano en agua tibia con champú de bebé o jabón de Castilla, enjuaga bien y cuelga.
Un hobby adictivo
Estos mitones son regalos ideales y un pasatiempo cautivador. Verás suéteres perfectos para proyectos incluso en verano. ¡Perder guantes será una excusa para más manualidades!