Las cicatrices falsas bien hechas resultan impresionantemente realistas, perfectas para transformarte en un zombi, monstruo o víctima herida en Halloween o cualquier disfraz. Aquí te explicamos dos métodos probados y seguros con materiales accesibles que engañarán a cualquiera.
Método 1: Con cera de efectos especiales
Materiales necesarios:
- Cera de efectos especiales
- Gel de sangre falsa (tonos oscuros)
- Pintura facial roja y negra
- Esponja punteada
- Espátula pequeña
Pasos:
- Coloca la cera en el dorso de tu mano.
- Ablándala con la espátula, extendiéndola repetidamente hasta que esté maleable.
- Forma una salchicha pequeña con la cera blanda y colócala en la zona deseada de la cicatriz.
- Mezcla los bordes de la cera hacia abajo y lejos del centro con la espátula, hasta integrarlos con tu piel.
- Realiza un corte en el centro de la cera con la espátula y tira ligeramente de los lados hacia afuera para simular la herida.
- Aplica pintura facial roja y negra alrededor, y rellena el corte con gel de sangre falsa para un efecto hiperrealista [Fuente: facepaintingdesigns].
Método 2: Con materiales caseros
Materiales necesarios:
- Tazón pequeño
- Palillo de dientes
- Un toque de vaselina
- Cacao en polvo
- Tejido
- Colorante alimentario rojo
Pasos:
- Mezcla vaselina con unas gotas de colorante rojo en el tazón. Añade cacao en polvo para oscurecer hasta obtener el tono deseado de "sangre".
- Coloca un trozo de tejido de 5 x 7,6 cm (2 x 3 pulgadas) en la zona de la herida y agrúpalo ligeramente para mayor realismo.
- Frota la "sangre" falsa sobre el tejido y moldealo para crear bordes irregulares y elevados.
- Aplica cacao en polvo en los bordes o centro para un acabado sucio y auténtico [Fuente: Halloween Web].