Un turbante es una prenda tradicional para la cabeza utilizada en diversas culturas, especialmente en el Medio Oriente y el Sudeste Asiático. Se emplea por motivos religiosos, culturales o como accesorio de moda. Fabricar y colocar uno requiere práctica y paciencia, pero con esta guía experta, dominarás la técnica rápidamente. Sigue estos pasos para crear un turbante estándar impecable.
Aquí te explicamos cómo hacerlo de forma profesional.
- Ponte una gorra o patka en la cabeza. Esta base evita que mechones sueltos se escapen por debajo del turbante.
- Coloca un trozo de tela de algodón de 50,8 cm (20 pulgadas) de ancho por 304,8 cm (10 pies) de largo sobre tu cabeza. Deja unos 20,3 cm (8 pulgadas) colgando por detrás del cuello y el resto cubriendo tu rostro.
- Sujeta la tela con una mano para evitar que se deslice. Con la otra, toma el extremo frontal, tírale y envuélvelo hacia el lado derecho de la cabeza, hacia atrás. Completa un círculo completo alrededor de la cabeza, tensando la tela uniformemente.
- Inclina ligeramente la cabeza hacia la derecha y envuelve la tela una vez más alrededor de la cabeza.
- Inclina un poco la cabeza hacia atrás y envuelve para que esta capa quede ligeramente más alta que la anterior.
- Continúa envolviendo, alternando la inclinación de la cabeza. Asegúrate de que cada vuelta sea un poco más alta que la previa para un acabado escalonado.
- Sigue hasta que queden unos 61 cm (2 pies). Envuelve esta parte horizontalmente alrededor del borde inferior del turbante para fijar las capas superiores.
- Introduce el extremo sobrante bajo las vueltas inferiores.
- Finalmente, envuelve los 20,3 cm (8 pulgadas) que colgaban por detrás horizontalmente alrededor de la base y mételos bajo la envoltura inferior.
Fuentes: Basado en técnicas tradicionales y experiencia de expertos como David Friedman.